La riña de ayer en el Patio del Federalismo del Senado fue el espectáculo del absurdo. El recinto parlamentario convertido en ring por los diputados Carlos Gutiérrez Mancilla, PRI, y Arturo Ávila, Morena.
Vimos el clásico teatro mexicano de la confrontación: pechos inflados, dedos señalando, frentes que se tocan, voces